Oh, ya es diciembre.

Se acabó la primera semana de diciembre, y con lo que se viene, me dieron muchas ganas de escribir.

En días pasados, el día de la salud mental, para ser exactos, abrí mi corazón y compartí un poco de mi experiencia de sanación en un post en Instagram, fluyó sin planearlo, pero por un momento pensé, nialcaso, te andas subiendo al tren y luego dije calla, necesito sacar esto, y ahora que vuelvo a leer lo que escribí, me da gusto no haber escuchado a esa voz juzgona. 

Escribo esto como recordatorio a mí misma, y a ti, si lo necesitas, diciembre es abrumador, pero no por eso no se puede disfrutar, te voy a compartir lo que me ha servido para mantenerme tranquila, y que pienso seguir aplicando. 

1. Pon límites y respétalos, por favor. 

Pon límites, en personas, comida, alcohol, desvelo, trabajo, fiesta, todo. 

No te satures de eventos, selecciona los que te van a dar paz y alegría, y aquellos que te van a drenar por tener que posar toda la noche, sácalos, no los necesitas. 

2. No tienes que comerte ni tomarte todo. 

Creo que nunca he dicho esto en voz alta, pero, estoy muy feliz de haber mejorado mi relación con la comida, y diciembre, es como la prueba final, siempre me ha causado mucho estrés la comida en esta época, pero esta vez no, confío en mis buenos hábitos, y en el respeto y amor que le tengo a mi cuerpo. 

¿Quieres probar todo? Ok pero, de a poquito, ten compasión de tu sistema digestivo y ahí te van algunos consejos:

  • El postre, evita comerlo luego luego después de cenar, para que no te inflames como globito, deja que pase un rato, o pídelo para llevar. En la cena de nochebuena, el postre lo hago para llevar porque como algunos doble cenan, no quiero arruinarles su plan, aparte se disfruta mejor al día siguiente con un café. 
  • No dejes de comer verde, cada que puedas, agrega verduras frescas a tus comidas, ya sea ensaladas o jugos, pero no te olvides de lo verde. 
  • Toma té, el que quieras, canela, jengibre, cúrcuma, manzanilla, menta, después de cada comida para la digestión y quitar el antojo de algo dulce. 
  • El alcohol, evítalo, jajaja, todo con medida nada con exceso, este año bajé muchísimo mi consumo de alcohol, digo,ya no tengo 21, pero, qué bonito es estar con los 5 sentidos atentos y despertar sin crudas físicas y morales.

3. Duerme tus horas, duerme. 

Dormir es tan esencial, como tomar agua y respirar, si no duermes y descansas, estás privando a tu cuerpo de repararse, desintoxicarse, desarrollarse (si estás en esta etapa), las hormonas se desbalancean, pasan muchas cosas importantes mientras dormimos, así que no prives a tu cuerpo de este momento sagrado.

El sistema nervioso es un lindo que hace todo por mantenernos atentos y sobrevivir, pero, todo tiene su límite, todo es acumulativo, no hay que saturarlo.  

Yo valoré muchísimo más mi sueño, después de que estuve casi un mes con problemas de sueño, causado por ansiedad, la cual se intensificó más por no dormir, porque sabía lo que me estaba haciendo, y por más que trataba de controlar la situación, más se me salía de control, hasta que un día lo acepté, trabajé las emociones reprimidas y pude dormir.  

Así que, ahora nada ni nadie, me quita mis 8 horas diarias. 

4. Reconoce tus logros. 

Es el mes de resultados, que lograste y que no, pero malamente, nos enfocamos más en ver lo que NO logramos, y le quitamos mérito a todo lo que SÍ. Así que, acabando de escribir esto, me pondré a hacer mi lista de logros, y me voy a poner 10 estrellitas, porque logré muchas cosas que, por un momento las dudé mucho. 

Ahora bien, no tardan las redes sociales en saturarnos de recuento de todo esto, NO TE COMPARES, cada quien tiene un camino diferente, y si te genera algo, salté, borra la aplicación un rato, y pega tu lista en tu espejo para que te enfoques en TUS logros. 

5. Escribe tus metas hoy. 

Ya tengo mis metas para el próximo año, me tardé mucho y me da algo, PERO, también me da tranquilidad saber a dónde quiero ir, y siempre confiada en que Dios decide.  

No te esperes al 31 de diciembre para ver qué quieres el siguiente año, tomate una hora de calma, y escucha tu voz interior, qué quieres, que sueñas, que metas quieres alcanzar. 

6. Y, si hay días grises, no pasa nada. 

Una de mis frases favoritas que he escrito es la siguiente: 

“He aprendido a colorear los días grises, reconozco el poder que hay en mí para hacerlos brillar o dejarlos ser, sin culpa.” 

Si un día lo sientes, permítete sentirlo, explorarlo, escríbelo, sal al sol, agradece lo bueno en ese momento, voltea a ver tu lista de logros, abraza y abrázate mucho. Todo pasa, siempre sale el sol. 

 Y bueno, no está de más decir, disfruta de todo, relájate, ríete, sonríe, con tus límites, y, sobre todo, detente un momento, abrázate y abraza a tu alrededor, ha sido un año muy bonito, con altas y bajas, porque así es y será siempre la vida, pero hemos logrado llegar hasta aquí. 

Gracias por leerme, sé que estoy un poco desaparecida en este espacio, pero lo necesitaba y ha valido mucho la pena.  

Pronto les subiré las recetas que prepararé en navidad, estoy emocionada por el postre del 25, sé que les va a encantar, spoiler alert, lleva nueces. 

Hasta la próxima. 

#carmenluciaa 

Deja un comentario